Don Orani advierte de la importancia de monitorear y combatir la ideología de género

Don Orani advierte de la importancia de monitorear y combatir la ideología de género

RIO DE JANEIRO, 16 de junio 20 / 04:00 pm (ACI).- Frente a las incertidumbres y dificultades de hoy, los católicos que luchan por defender la vida y la familia perciben el avance de agendas contrarias a la fe por agentes que aprovechan la pandemia para promover el adoctrinamiento en la ideología de género. Para advertir sobre los intentos de implementar este proyecto en Brasil, el Arzobispo de Río de Janeiro, el Cardenal Orani Joao Tempesta, escribió un artículo instando a vigilar y luchar contra este mal que compromete el futuro de la humanidad.

En el artículo titulado «Sin embargo, el tema de la ideología de género», Don Orani explica lo que hay detrás de este conjunto de suposiciones que contradicen las verdades científicas y de fe.

«A menudo el tema vuelve a nuestras noticias. Hay muchas crisis y cuestiones que tenemos que manejar todos los días, pero es importante ser conscientes de algunas cuestiones importantes que definen nuestro camino hacia el futuro. Es importante dejar claras las posiciones ante las imposiciones que desfiguran la vida de las personas y el futuro de la humanidad», dijo el arzobispo.

El cardenal Tempesta citó artículos científicos y estudios sobre el tema que definen que el ser humano nació con el sexo biológico definido por Dios, no somos seres neutrales. «Todo esto, por mucho que intentes decir lo contrario, es una tesis, una ideología diseñada en los Estados Unidos sin ninguna base científica empírica», dice.

Destacando el trabajo del autor católico Jorge Scala «Ideología de género: neototalitarismo y muerte de la familia», el prelado refuerza que esta ideología quiere destruir al ser humano en su núcleo más íntimo y, al mismo tiempo, acabar con la sociedad.

«Además, es lo más sutil porque no busca imponerse por la fuerza de las armas, como el marxismo y el nazismo, sino usar propaganda para cambiar las mentes y el corazón de los hombres, sin derramamiento de sangre aparente», dijo.

Revelando la intención de deconstruir al ser humano y hacerlo vulnerable, el artículo de Don Orani también señala que «aquellos que insisten en el adoctrinamiento ideológico de los niños y adolescentes no difunden el conocimiento científico (…) pero trabajan incansablemente, como podemos ver, por una ideología contra Dios».

El obispo cita la explicación del sociólogo alemán Gabriele Kuby, quien afirma que la ideología de género «es la rebelión más radical posible contra Dios. Es el ser humano no aceptar que el hombre y la mujer son creados; y así dice, ‘Yo decido! ¡Esta es mi libertad!’. ¡Contra la experiencia, contra la naturaleza, contra la razón, contra la ciencia! Es la perversión definitiva del individualismo, robando al ser humano lo que queda de su identidad».

Frente a los ataques dirigidos a desestabilizar al ser humano, el cardenal guía tres caminos: formación, objeción de conciencia y camino judicial.

«Es importante leer las obras que mencionamos aquí y otras de igual valor sobre el tema. Sólo a través de una formación seria es posible filtrar la información no siempre confiable utilizada por los ideólogos de género contra la vida y la familia como la soñó Dios para la humanidad».

Para los maestros o padres que ven el incentivo para enseñar o dejar que sus hijos participen en disciplinas cuyo material didáctico se trata de este contenido, el cardenal indica que deben alegar objeción de conciencia.

«La objeción de conciencia significa cualquier tipo de resistencia a la autoridad pública por razones íntimas, es decir, cuando el ciudadano juzga, de una manera fundada, que las determinaciones de autoridad son injustas y, por lo tanto, no merecen obediencia, sino más bien oposición», dijo.

El prelado subrayó que el uso de la objeción de conciencia garantiza que nadie pueda estar legalmente obligado a hacer algo contra la conciencia, especialmente dañando sus valores morales y espirituales.

Como ya ha señalado el Papa Francisco, la objeción de conciencia es un derecho humano y ha subrayado que «el maestro es personalmente responsable del daño que se debe hacer en el desempeño de sus funciones».

«En caso de ilegalidad o abuso de poder por parte de cualquier autoridad, es necesario hacer cumplir contra ella una orden judicial, alegando amenaza de violación del derecho a la integridad moral del niño o adolescente», dijo la púrpura, señalando la vía judicial como una opción válida para defender a las familias y proteger a los menores del adoctrinamiento ideológico en el aula.

«Esto es lo que, en este momento, valdría la pena decir sobre la ideología de género que siempre trata, a veces abiertamente, a veces furtivamente, de atacar a nuestros niños y adolescentes por diversos medios. ¡Vamos a ponernos de los dedos! San Juan Bosco, patrón de la juventud, ora por nosotros!», concluyó el cardenal Tempesta.

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